En todas partes me encuentro a personas que me hacen la misma pregunta: ¿Que hay que hacer para convertirse en un mago?

Hay ocasiones en que no tengo tiempo para explicárselo y animar a que intente serlo a todos aquellos que están interesados y quieren saber algo más que conocer sus secretos, quieren la esencia del arte.

MonSil es un mago y conferenciante brasileño que realiza espectáculo y conferencias por todo Brasil, en escuelas y empresas del país. Un gran conocedor de la psicología de la magia y de las personas que plasma en sus artículos.

Por ello he pensado en desarrollar estos 10 consejos para el mago que empieza, que lo haré en dos partes para poder disfrutar con calma cada una.
Si usted es una de esas personas que quieren un pasaporte para el maravilloso mundo de la magia, no se pierda ninguna de ella, lea las dos partes, y bienvenido.

Por supuesto, la magia es mucho más complejo que estos 10 pasos, pero no le quede duda de que estos son los más importantes para una persona que quiera iniciarse en este arte, así que prepárate porque empiezo.

1.- Ser algo más que un curioso: Saber cuales son los secretos de la magia es un sentimiento natural en la mayoría de las personas, pero si quiere convertirse en un mago tiene que ir más allá, no solo basta con saber los secretos, eso es solo una parte, el interés debe de estar en querer entretener a las personas, si usted le acaba diciéndole a sus amigos como se hacen los juegos de magia eso no le hará mago, solo conseguirá ser una persona aburrida que no sabe apreciar el verdadero significado y belleza del arte.

2.- Aprender poco a poco: Conocer el secreto y saber son dos conceptos diferentes, si usted compra un libro, DVD o un maletín con juegos podrá saber docenas de ellos, pero si lo que realmente quiere es aprender a hacerlos de una manera mágica, debe de ir aprendiéndolos de uno en uno hasta conseguir una serie de ellos en los que sea un “as” realizándolos, solo entonces deberá de seguir avanzando, no tiene sentido aprender por aprender, no se apresure, el buen mago no es el que más juegos conoce, sino el que sabe presentarlos con calidad.

3.- Crear historias para cada efecto: Imagínese Star Wars solamente con explosiones y efectos especiales y sin una historia que añada sentido a lo que se está viendo, seguramente no tendría el éxito que ha tenido.

La magia funciona igual, hay muchos principiantes que solo se limitan a repetir lo que ven, aprenden un juego y lo hacen sin más, simplemente por haberlo visto en Youtube o un manual, la magia no es así, hay que educarse en ella, aprender y no repetir lo que has visto, se debe de crear una historia para cada efecto, ya sea con cartas o monedas. Nunca haga magia sin un guión.

Se debe de encantar al público no solo con lo que ven sino con lo que les cuentas.

El arte es liberar la creatividad mágica, y el arte debe de ser original no una copia de la presentación de otro.

4.- Ensayar como un loco: Y lo digo de manera literal, ensayar como un loco, porque el ensayo mágico es necesario para llegar a la perfección del número y conseguir que no exista ninguna “fuga”, es decir, el público no puede ver nada extraño, no debe de ver donde está el secreto.

Este ensayo se debe de realizar delante de un espejo para tener la misma perspectiva que tiene el espectador, hablar consigo mismo, contar su historia al espejo, realizando todos los gestos, deje que su cerebro se acostumbre a sus movimientos y sea quién hable.

Tal vez quién le vea hacer esto piense que está loco, no se preocupe, el verdadero mago está loco por su arte.

5.- Cómase las cerezas antes que el pastel: El entusiasmo puede ser el origen de un grave error. Si usted dice lo que va a hacer antes de hacerlo, por ejemplo: “Ahora voy a hacer desaparecer esta moneda….”, es lo mismo que decir quién es el asesino en una película que todavía sus amigos no han visto. El final dejará de sorprenderles.

El misterio está en no saber que es lo que va a ocurrir.

Ya sabe los cinco primero puntos para llegar a ser un mago, estúdielos, apréndalos y no se pierda la segunda parte.

Referencias