La comunidad mágica esta de enhorabuena, un nuevo grupo ha sido aceptado por la Sociedad Española de Ilusionismo, estoy hablando del Círculo Mágico de Almería.

En su corto periodo de vida, entraron a formar parte de “la gran familia” en octubre de 2015, ya han organizado su primer circuito mágico provincial, y el domingo día 21 les llevó a El Ejido (Almería, España), a la Cafetería Alhambra, un local con muy buen gusto en el que se desarrollan todo tipo de actividades culturales.

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De izquierda a derecha: Zoilo Kerbassi (con corbata roja), Mago Álvaro (el más jovencito), Toni As (detrás entre Zoilo y Alvaro), Mago Sakoóra (con los brazos cruzados) y Pepe de Pepe (con chaqueta blanca)

Kerbassi realizando un efecto a una persona del público, que por cierto, él no lo sabe pero esa persona es Ghostcu una experta en ilusionismo.

Kerbassi realizando un efecto a una persona del público, que por cierto, él no lo sabe pero esa persona es Ghostcu una gran conocedora del mundo de la magia, que colabora como asistente en espectáculos de ilusionismo.

Comenzó Zoilo Kerbassi, presidente del Círculo Mágico de Almería, con una rutina de cuerda, en donde una corta cuerda crece y crece, y de dos puntas pasa a tener cuatro, y de cuatro a no tener puntas, y de este modo “liando” (y nunca mejor dicho) a un público que no le quitaba la vista a la dichosa cuerda. En el segundo pase, asombró con una lluvia de mariposas de papel y “alucinaron en colores” cuando dos de ellas cobraron “vida propia” y volaban entre el público. A continuación realizó un efecto con la Brainwave.

El mago Alvaro, un joven almeriense de doce años, durante la realización de "El guante disminución"

El mago Alvaro, un joven almeriense de doce años, durante la realización de “El guante disminución”

El Mago Alvaro, un joven mago de doce años, realizó un efecto tipo “carta cambiante” en una variante de “la carta dada” pero en el estuche de la baraja en lugar de la mano del espectador. Después con “una baraja adivina” hizo reír al público por su desparpajo y su buen hacer. Muy joven todavía, pero si sigue por el buen camino, tal vez dentro de unos años pueda jactarme de decir, “yo estuve en una de sus primeras actuaciones cuando aún era un niño.”

Tony As realizando un juego en el que los espectadores tenían que silbar, el de la izquierda no sabía hacerlo, a pesar de ello salió bien el juego.

Tony As realizando un juego en el que los espectadores tenían que silbar, el de la izquierda no sabía hacerlo, a pesar de ello salió bien el juego.

Toni As engañó a todo el mundo con su juego de adivinar el número de cartas de un mismo color con los ojos vendados, en la tercera adivinación, el público pensó que se había equivocado, y estalló en un fuerte aplauso (¡Que público tan estupendo!) sin embargo Tony acabó demostrando que su tercera afirmación era totalmente correcta y que incluso lo sabía antes de empezar el juego, ya que estaba escrito en un papel que había dejado sobre la mesa que fallaría y “que no todas las cartas serían de trébol, que en el montón estaba el dos de picas.” y nuevamente los aplausos sonaron en el local, a la vez que las risas.

Pepe de Pepe

“Pepe de Pepe”, mago ejidense, durante un momento de su actuación, con un espectador que se entregó a todos sus caprichos.

Pepe de Pepe“, un aficionado que lleva en el mundo de la magia solo dos años y que a pesar de su seriedad conseguía que el público se riera con sus comentarios, realizó una carta “cazada al vuelo“, con un ayudante del público entregado a todas su ocurrencias y que Pepe supo aprovechar haciendo que el juego cobrara muchas más fuerza. En el segundo pase, realizó una adaptación del “transmisor de ondas telepático mentales” con un espectador que también se entregó a todas sus ocurrencias y al que le puso un extraño gorro de papel metálico, unas antenas “de cuernos” y todo lo que se le ocurrió.

Mago Sakoóra, un mago francés que con un perfecto castellano con el característico acento francés, asombró cuando de un billete consiguió que saliera un pez que nadó dentro de una copa con agua. Su segundo juego, para el que pidió que nos acercáramos a él, realizó una rutina del punto que salta de un extremo a otro de unas barritas de madera, y sin movernos de nuestro sitio, nos constó la historia que le ocurrió cuando asistió a una reunión de magos mientras realizaba un matrix con monedas y cartas.

Una buena tarde de magia, con buenos juegos, y con buenos magos con los que después pude hablar.