Todos conocemos el caso el Partagas, mago español del finales del siglo XIX principio del XX, cuando estuvo

De izquierda a derecha: Javier, Jorge y Pepe del Club de Magia de El Ejido

en una barbería a la que fue a “retocarse”, si no es así lo podéis leer en el artículo publicado en este mismo blog

El maese barbero deja sus quehaceres para participar en uno de los juegos.

Partagás en la barbería“, no se cuantos magos más habrán realizado sus proezas en este tipo de local, pero si hubiera algunos, habría que añadir a los del Club de Magia de El Ejido, Almería, España.

El sábado 7 de marzo de 2017, se presentaron en la barbería Barber Shop de esa localidad a petición de su dueño para que deleitaran a su clientela con sus juegos.

Ni cortos, ni perezosos, Pepe, Jorge y Javier (los magos), asistieron, hay que reconocer que un poco extrañados en un principio, pero una vez allí, lo comprendieron, aquel local más que una barbería parecía un museo, a Javier, el “teórico del grupo” le recordó esas barbería del siglo XIX como en la que estuvo Partagas. Un piano, una mesa de billar, una moto Vespa, cuadros, fotografía, y enseres clásicos del barbero la adornaban. Su dueño, un personaje muy peculiar les atendió como a grandes artistas, y su clientela habitual comenzó a llegar, con dos objetivos, adecentar sus barbas y “melenas” y ver a los magos.

Pepe de Pepe explicando para que sirve ese extraño aparato que ha puesto sobre la mesa

Una tarde estupenda en la que los tres disfrutaron con un público entregado, que iba aumentando por momentos, ya no solo los clientes, sino los hijos, esposas y demás vecinos que habían tenido noticias del acontecimiento.

Durante cerca de dos horas, los tres magos hicieron su magia, llegando a utilizar incluso los enceres del maese barbero para algunos de ellos.

Jorge, sentado con el público, en un momento de su parte de Micromagia.

Pepe de Pepe no solo asombró con sus juegos, sino que consiguió sacar carcajadas ante sus comentarios.

Javier, sentado en el suelo, durante sus “juegos rápidos para mentes rápidas.

Jorge es ese vecino simpático que saluda a todo el mundo y que en apenas cinco minutos es capaz de hacer que parezca que lo conoces de toda la vida, y así fue, se ganó al público de tal manera que parecía como si uno de ellos se hubiera puesto a hacer juegos de magia.

Javier, “el teórico”, mucho más serio que sus dos colegas, amenizó con algunos juegos de mentalismo, y cartomagia.