monsil

MonSil es un mago y conferenciante brasileño que realiza espectáculo y conferencias por todo Brasil, en escuelas y empresas del país. Un gran conocedor de la psicología de la magia y de las personas que plasma en sus artículos.

Pretendo que este artículo sea polémico, divertido y reflexivo al mismo tiempo

Nos plantearemos el viejo cuento de que el arte no es un trabajo, he pasado por esta situación en muchas ocasiones, sobre todo al inicio de mi carrera, especialmente cuando la gente, inocentemente, me preguntaban:

– ¿A que se dedica usted?

– ¡Soy mago!

– Hummm ,…. y ¿eso es un trabajo?

¿Que clase de pregunta tan horrible es esta?

¡La magia es una profesión regulada y reconocida!… bueno, al menos reconocida en la teoría porque en la práctica no lo es tanto.

Esto no solo ocurre con la magia, pasa con otras artes, principalmente por la desinformación y la falta de cultura. La gente no ve la magia como un trabajo, para ellos solo es divertimento, un hobby.

Lo que desconocen es que es un arte complejo y requiere una gran dedicación.

Todavía se tiene una visión distorsionada de lo que significa el trabajo, y se mantiene que es realizar una actividad para la que haya que madrugar, y dedicarle al menos ocho horas diarias, que necesariamente tiene que ser aburrido, sufrido y hay quién considera que hasta doloroso.

De lo contrario, si usted no tiene una actividad que cumpla la mayoría de los atributos mencionados, es que no le gusta trabajar, es un irresponsable, e incluso un vago, y por supuesto, no trabaja.

Siempre pensé que esto ocurría solo en mi ciudad, pero no es así, por lo que ya no me preocupa tanto el tema.
No tengo, tenemos, que demostrarle nada a nadie, nuestras acciones y logros hablan por nosotros mismos, y ante una pregunta como esa, no debemos sentirnos ofendidos, lo mejor, es tomársela a broma, porque gente como esta nos la vamos a encontrar en todas partes.
Las principales preocupaciones son la salud, la vivienda, la educación y las infraestructuras, sin embargo la cultura se ha rebajado al estatus de entretenimiento simple, sin futuro, obteniéndose una visión limitada de que la cultura es improductiva.

Pero yo me planteo, si el artista es un vago ocioso, ¿cómo es posible que la gente acuda a ver un buen espectáculo? y ¿cómo es posible que durante el tiempo que dura ese acto la gente sea feliz? y además, ¿No hace que se olviden los problemas, y que durante un momento hayas dejado de ser un antipático adulto para convertirte en un tierno infante?

Pensándolo bien, tal vez ese sea el problema del arte y de la cultura, que te hace sentir bien, que te olvidas del mundo por unos instantes y solo existe esa fantasía que te reconforta.

El arte es un arma para las personas, un arma de liberación.

Por eso la cultura está tan devaluada y excluida socialmente, por lo que antes esa horrible pregunta solo me queda una manera de responder:

– ¿A que se dedica usted?

– ¡Soy mago!

– Hummm ,…. y ¿eso es un trabajo?

– Defíname que es para usted el trabajo, pero antes, sería tan amable de elegir una carta…

Referencias