Alejandro es sordo mudo de nacimiento, solo es capaz de pronunciar algunas palabras, en muchas de las ocasiones no lo hace correcto, cuando quiere decir “cumpleaños”, le sale “piano” cuando quiere decir “Shopping” pronuncia “topin”, por esto hay quién lo confunde con un extranjero.

alejandro

Alejando Salas es flaco y de mirada profunda, hace 25 años nació ochomesino y con el cordon umbilical apretándole el cuello.

Recibe una subvención de 600 pesos ( no llega a los 60 euros) y hace magia para poder vivir.

Su abuelo le regaló en una ocasión una baraja de cartas y él solo fue aprendiendo a manejarlas, para él las cartas son algo que mima con el mayor de los tesoros.

Con una bicicleta que en sus mejores momentos era azul diariamente recorre un buen trecho para llegar a la plaza Rivadavia, con su camiseta negra en las están representados los palos de la baraja francesa y la palabra MAGO.

Entre el ruido de los coches y el canto de los pájaros, Alejandro se sienta en el cesped
En las mañanas frescas y soleadas de Bahía, Alejandro se sienta en el cesped aún húmedo por el rocío. No lo sabe, pero las bocinas de los autos se combinan con pájaros que parecen gritar.

alejandro 01De repente empieza a mover las manos, y unas pelotas desaparecen, saca una baraja y da a elegir una carta, tras mezclar, cortas y algunas filigrana, consigue localizarla.

Según cuenta su hermano, nunca se ha dado por vencido, y todo lo que sabe lo ha aprendido por internet.

La gente ya lo conoce, y se paran a verlo en su arte.

En sus sueños le gustaría parecerse a “Dynamo”, pero por ahora solo se puede limitar a realizar trucos en los semáforos o donde lo llamen, si consigue hacerse entender.

Su mayor recaudación fue un día en el que consiguió mil pesos (no llega a cien euros)

Alejandro impacta en todos los sentidos.

En una ocasión lo contrataron para un cumpleaños de un niño, cuando la madre se enteró que era sordo quiso anular la actuación, su hermano habló con ella y le pidió que le diera una oportunidad.

El acto fue un éxito, los niños disfrutaron y Alejandro se sentía orgulloso de su éxito. La mujer le pidió perdón.

Alejandro no tiene dinero para comprar juegos por lo que se los tiene que fabricar, pero no todo está a su alcance, le encantaría disponer de un bastón de mago, la carta que se muerde y aparece intacta, bolas de esponja, un tapete para hacer los trucos de cartas, un pañuelo que cambie de color, una mochila nueva y un bici mejor que la que tiene.

La magia le ha proporcionado grandes alegrías entre una de ellas conocer a su novia que trabajaba en un puesto de ropa, cuando él pasó por delante se quedó enamorado de ella, la llamó, y de sus manos vacías hizo aparecer una flor que le regaló, esos fue suficiente para que Delia, así se llama su novia, se quedara prendado de aquel silencioso mago.

Referencias