El Teatre Museu el Rei de la Màgia.

Este teatro y museo está regentado por los mismos propietarios de la tienda “El Rei de la Màgia” de la calle de la Princesa 11, establecimiento histórico de la ciudad de Barcelona, fundado en 1881 por el mítico mago Joaquim Partagàs (1848-1931), que instaló en la Ciudad Condal el único teatro mágico de España: el Salón Mágico, de la Rambla del Centro 30. El Teatre el Rei de la Màgia está situado en la calle de Jonqueres 15, en un lugar cargado de historia. Situado bajo la plaza de Urquinaona, en una manzana triangular delimitada por la plaza, la Via Laietana y la calle de Jonqueres, ocupa el espacio que dejó el monasterio de Santa María de Jonqueres.

Construido en 1293, el monasterio acogía una congregación de monjas procedente de Sabadell y Terrassa.

Cerrado por la muralla medieval, el baluarte y el Torrente de Jonqueres (hoy calle Via Laietana), la congregación se disolvió en 1810. El edificio se convirtió en hospital militar y a mediados del siglo XIX se transformó en correccional para pasar a ser, unos años más tarde, cuartel militar. En 1867 se convirtió en iglesia parroquial dedicada a la Concepción y Asunción de la Virgen, pero en 1869 se decidió derribarlo por razones urbanísticas.

monestir-jonqueresEn 1871, el templo y el claustro fueron trasladados al barrio del Eixample, nacido tras el derribo de las murallas de Barcelona (1854), en la actual iglesia de la Concepción de la calle de Aragón, al conjunto de la cual se le añadió el campanario procedente de la iglesia de Sant Miquel que había sido derruida en 1869.

De aquella isla de espiritualidad no queda aparentemente nada. Pero, sin querer herir susceptibilidades, haremos magia. Allí donde hubo el monasterio se alzan dos teatros, el Borràs y el del Rei de la Màgia. Quizás habrá sido al azar, pero el altar ha sido cambiado por un escenario y la magia sustituye los misterios y los milagros. Los actores son otros, pero todos hacen de demiurgos. Construyen personajes, invocan un más allá, crean de la nada, hacen volar palomas, hacen caer llamas de fuego sobre nosotros, sacrifican su cuerpo, convierten el agua en vino, invocan poderes divinos… y terrenales: nos hacen creer lo que no es. Porque, la magia no es real, ¿verdad? No, la magia es fantasía. ¿Y si fuera real? Entonces lo sería por arte de magia.

Magia potagia y divina

¿Y eso es todo? ¿Dios ha abandonado su templo y nos ha dejado en manos de paganos, adivinos y magos? No. Dios habita el principal justo encima del Teatre del Rei de la Màgia y pared con pared con el Teatro Borràs, en el Oratorio de la Santa Faz.

0045_Cronicas_Thot_Barcelona_Oratorio_Santa_Faz_Faç_01La Santa Faz de Jesús o Verónica, como es conocida popularmente, es un velo de lino, venerado como reliquia, que sirvió para enjugar el rostro sangrante de Jesús durante el Vía Crucis. Venerada en Roma desde el siglo VIII, Bonifacio VIII la trasladó al Vaticano en 1297, y posteriormente pasó a designar la piadosa mujer que secó la faz de Cristo, Verónica, cuya etimología proviene del latín vera, “verdadera”, y del griego latinizado εικόνα, “imagen”. Es una akheiropoieta (del griego medieval, ἀχειροποίητα), es decir, un icono realizado sin las manos, creado milagrosamente sin la intervención humana. En este sentido, pues, el término también es aplicable a otras reliquias como la Sábana Santa de Turín, que refleja el cuerpo entero de Jesús, y el Santo Sudario de Oviedo, que sólo reproduce la cabeza; telas todas ellas que los creyentes suponen que habrían envuelto el cadáver de Jesús en la sepultura.

Explican en la Pía Unión de la Santa Faz –una congregación de mujeres devotas de la reliquia, con sede en la calle de Roger de Llúria 4, de Barcelona–, que el propietario del principal del número 15 de la calle de Jonqueres era un devoto de la Santa Faz. Un día decidió montar en su casa un oratorio e hizo traer desde Roma una réplica del original de la reliquia que se conserva en la Basílica de San Pedro. De Verónicas se conservan cuatro reliquias: en Roma, en la Catedral de Jaén, en la Basílica del Sacré Coeur de París y el Monasterio de la Santa Faz de Alicante. Esta multiplicidad se justifica argumentando que el lienzo fue doblado tras ser utilizado, lo que permitió la cuádruple impresión.

Con los años, aquel hombre devoto acabó reuniendo en su oratorio miles de fieles que compartían su veneración, y al morir encargó su gestión a aquella congregación femenina.

La capilla ocupa lo que antiguamente era el comedor de la vivienda que, como hemos dicho, está situado sobre el Teatre del Rei de la Màgia. Decorado con las estaciones que representan el camino que Jesús hizo con la cruz camino del Calvario, el altar está presidido por la réplica de la Santa Faz y se puede visitar. Pecado y redención por el mismo precio.

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