Juan_Mayoral2Ayer, en Rimini, se vivió un acto de humildad y de honradez.

De tener los principios muy claros, algo que en la sociedad actual, por desgracia, no está de moda.

Como gran asiduo a las redes sociales que soy llevo varios días viendo muchos comentarios sobre el FISM y quejas hacia la organización.

Muchos artistas se quejaban de que las reglas de este festival internacional de magia era demasiado estrictas y no tenían sentido en la magia.

Por ejemplo a Woody Aragon, gran cartomago español, se le encendió la luz roja por “pasarse de tiempo” en su actuación. ¿De verdad en la magia alguien puede “pasarse de tiempo”? Esto da para otro artículo que ya escribiré, tranquilo.

El tema principal que nos concierne ahora mismo es Juan Mayoral.mayoral

Como he dicho anteriormente, muchos concursantes y participantes se habían quejado en Facebook y Twitter mostrando su desagrado pero, alguien por fin tuvo el valor de hacer algo al respecto.

Hace varios años un profesor me enseñó que en la vida hay dos posturas ante los sucesos: quejarse y resignarse o hacer algo para cambiarlo.

La típica frase de “si no eres parte de la solución eres parte del problema” ¿No?

Pues Juan Mayoral, estando en desacuerdo con la organización ha sido parte de la solución.

Este mago español comenzó su actuación, se apagaron las luces y la música soñó, pero en el escenario este hombre no hizo magia. De hecho, soltó la varita y el sombrero en el suelo como símbolo de que la magia ya no estaba en el escenario.

Sus palabras fueron : “Hoy perdí mis poderes mágicos, hoy me siento muy muy triste porque no puedo mostrarles mi nueva rutina. Amo la magia, amo la FISM, pero no puedo hacer parte de este programa de televisión. La magia para mi es mucho más que un negocio televisivo, espero verlos de nuevo cuando la magia el FISM regresen a los teatros. Muchas gracias.”

Al parecer la organización ha vendido los derechos para hacer un show televisivo del congreso y con eso los participantes no estaban de acuerdo. Quizá no se les informó bien.

Hay quienes dicen que se enteraron de eso al llegar a Italia y que no estaban de acuerdo.

A parte de no estar de acuerdo, Juan Mayoral ha puesto las cartas sobre la mesa y nunca mejor dicho en un congreso de magia.

Ya decía Inmanuel Kant que a las personas hay que tratarlas como fines y nunca como medios.
Pues la FISM ha tratado a los artistas como medio para conseguir su fin, el dinero.

Y este artistas español se ha negado a actuar para que la magia siga siendo un arte y no un negocio, para que no se les utilice y para que el poder de la magia siga siendo el que debería ser.

El resultado del discurso de Juan Mayoral fue una ovación de más de 10 minutos.

A la comunidad mágica le gustó mucho lo que dijo y cómo lo dijo.

Aplausos y gritos de “MAYORAL, MAYORAL” van a quedarse grabados en nuestra memoria para el resto de la historia de la FISM.

Un acto de principios, humildad y amor para con su arte.