Aprovechando que esta tarde han emitido Harry Potter y El Misterio Del Príncipe y que esta noche, dentro de un ratito, van a emitir Harry Potter y Las Reliquias De La Muerte parte 1 (la cual no me pienso perder) voy a hablarte de Harry Potter y lo que tiene que ver con mi mundo.

Personalmente, yo me considero un fan de Harry Potter por muchos motivos. Procedo a explicártelos:

1) La magia.

La literatura crea un mundo ficticio, nuevo, no real. Puede ser verosímil o totalmente fantástico, pero es un mundo ficticio. El mundo de Harry Potter es el mundo de la magia, los hechizos, conjuros, magos y brujas, sombreros que seleccionan, lechuzas que llevan el correo (como Hotmail o Gmail actualmente), escobas voladoras, dragones, varitas (que eligen al mago y no al revés), dementores, arañas gigantes, sauces que en vez de llorar boxean y horrocruxes.

Esto nos vuelve locos a todos los que lo leemos. ¿Acaso no te gustaría a ti jugar un partido de Quidditch los sábados por las mañanas? ¿O comprarte un libro de Defensa Contra las Artes Oscuras para que Snape te diga que lo abras por la página 394?

¿No te parece emocionante aturdir a un Trol en las mazmorras con un simple wingardium leviosa? No leviosá. ¿O simplemente jugar a un ajedrez gigante, montar en hipogrifo, bañarte con sirenas, enfrentarte a un colacuerno húngaro, conjurar un patronus, meterte en un diario, hacer pociones con Snape o con el profesor Slughorn, dar clase de transformaciones con McGonagall e incluso ser animago como Sirius y sus amigos? Porque a mi me encantaría.

2) La lectura

Mi tía, que era una gran lectora, siempre me dijo que Harry Potter tenía una cosa muy buena: a mi me había enganchado a la lectura. Mi tía tenía toda la razón. Decía que la lectura era un placer y que se tenía que leer por gusto y lo que para uno fuese interesante. A mi me regaló varios libros de Harry Potter cuando era pequeño. Siempre me los dedicaba e incluso en el quinto, el de La Orden Del Fénix, tengo escrito de su puño y letra “espero que el reto de leerlo lo superes con creces”, porque era el libro más grande de la saga. Con 893 páginas, si no recuerdo mal…

J. K. Rowling ha conseguido que me aficionase a la lectura. Bueno, digamos que un 10% J. K. Rowling y un 90% mi tía, que siempre me ha regalado muchos libros y me ha animado a leer y a aprender.

Así que muchas gracias por todo, Tita.

3) Valores

Una de las frases que más me gustan del libro es la que le dice Dumbledore a Harry cuando se tiene que volver a enfrentar al Señor Tenebroso.

“Si hay algo que Voldemort no puede entender es el amor”.

Voy a resumir en una frase que siempre hemos escuchado el sentido de la vida: “los buenos siempre ganan”.

Podría escribir horas sobre por qué los buenos siempre ganan y por qué los que hacen el mal antes o después lo acaban pagando, pero creo que si ves la película o lees el libro tendrás ahí otro ejemplo más.
En Harry y sus amigos se dan valores tan bonitos como la amistad, el amor, la valentía y la fidelidad, entre otros. El amor de Lily y James Potter que dan su vida por proteger a “el niño que sobrevivió”, la amistad tan fuerte que une a Harry con Ron y Hermione, la valentía de Longbottom al tener que enfrentarse a sus propios amigos por algo justo y la fidelidad de Snape a Dumbledore y a Hogwarts. Cuando terminó la saga fue considerado por muchos el personaje más valiente de toda la historia. Admirable por mi parte.

4) ¿Y ahora qué?

Te debes estar preguntando ahora mismo qué tiene que ver el expelliermus de Harry con mis juegos de cartas, ¿verdad? Yo creo que tiene bastante que ver. Harry Potter tiene un mundo propio, que nada tiene que ver con los muggles y yo intento hacer lo mismo.

¿Qué es un mago en el siglo XXI? Simple. Es una persona que en su espectáculo crea un mundo distinto a la realidad donde nada es imposible, donde las cartas vuelan, donde las monedas desaparecen, se lee el pensamiento e incluso puedes ser atravesado por una cuerdas.

Posiblemente yo no sea Harry Potter, aunque algún pintamonas me haya intentado insultar diciéndomelo, pero yo creo un mundo en el que nada es imposible, en el que se disfruta y puedes ser feliz por un tiempo.
Ah, y para esas personas que se creen muy graciosas al insultar a un mago diciéndole “Harry Potter” os desvelo un secreto: no nos ofende. Al revés, nos encanta. Nos comparáis con el mago más conocido de la literatura moderna y el cine.

Si de verdad queréis ofenderme llamadme “Urdangarín” o “Pantoja”, que está más de moda y os aseguro que me molestaría mucho más.

Por ultimo, para las personas como tú, que me estás leyendo, te dejo un dibujo muy bien hecho del express de Hogwarts hecho por una gran fan de Harry Potter. En mi opinión, dibuja bien aunque no me crea. Por cierto, se me olvidaba, si vas a Londres no olvides pasar por el anden 9 y tres cuartos de King’s Cross y, siguiendo el lema de la escuela de Magia y Hechicería, draco dormiens numquam titillandus.

tren harry

Agradecimientos:
-A Herminia por el dibujo del tren. Está muy bien. Ya sabes que me encanta.
-A mi tía por regalarme libros, por animarme a leer y a aprender. Por enseñarme la importancia de la cultura. Por decirme que soy un “peaso de artista” con mi blog y mis entradas, por animarme en todo lo que hacía, por ayudarme a abrir mi mente, por prestarme tantísimos libros de su biblioteca que siempre he adorado, por su sentido de la justicia, la generosidad, la solidaridad…
Por todo esto y por muchísimo más, gracias, Tita.

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